Los “Neuro-Team” de alto rendimiento

Una forma de lograr el alto rendimiento de los equipos es conocer “si están a punto” sus neurotransmisores.

Querido lector, en este post quiero hacerle una invitación a tomar conciencia y a conocer el impacto de los neurotransmisores oxitocina y cortisol en los equipos de trabajo.

¿Sabía usted que la oxitocina es uno de los neurotransmisores clave para el desarrollo del trabajo en equipo?

Uno de los grandes retos a los que se enfrentan los líderes actuales es el fomento del  trabajo en equipo de una forma abierta, confiable, empoderadora y colaborativa tanto de manera presencial (cara a cara en el día a día) como en la distancia con equipos deslocalizados y/o que trabajan en diferentes ubicaciones geográficas.

Una de las meta-habilidades de un buen líder que es consciente de lo anterior es la creación o generación de “espacios o contextos” donde es posible sentir que hay ese ambiente de trabajo en equipo porque es un espacio confiable y seguro; que es, precisamente, lo que más suelen necesitar los equipos para lograr el tan deseado “alto rendimiento” en el ámbito profesional.

Los efectos de la oxitocina como neurotransmisor son, entre otros, los siguientes: aumento del vínculo paterno/materno con las crías, mayor confianza y autoestima, empatía y generosidad, reduce la agresividad y la ansiedad, minimiza la ansiedad al dolor y, sobre todo, es la “anti estrés”.

Es curioso acudir a la etimología de las palabras porque la oxitocina viene de la palabra griega “oxitocos” que significa “facilitador del parto rápido” que es, justamente, lo que necesita un equipo de alto rendimiento para navegar por ese contexto o espacio antes citado. Es decir, si yo como miembro de un equipo puedo percibir esa “calma” y ese “espacio seguro” estaré generando más oxitocina y por lo tanto estaré más abierto, empático y accesible a aumentar el conocimiento mutuo con el resto de miembros de dicho equipo, fortaleciendo así la relación que servirá para afrontar con mayor efectividad los retos a los que se tenga que enfrentar ese equipo.

Por el contrario, en el día a día de los equipos no es tan habitual llegar a este estado sino que suele estar dominado por el cortisol, el llamado “neurotransmisor del estrés pero no por ello es un neurotransmisor negativo o que no deba existir; de hecho, necesitamos para lograr equipos de alto rendimiento un nivel de tensión mínima como “driver” de nuestras actuaciones.

Este es el otro gran reto a los que se enfrentan los líderes actuales en el fomento del  trabajo en equipo debido a que reproducimos los patrones del liderazgo heredados de nuestros padres, jefes, profesores, entre otros, que suelen funcionar en la onda contraria a los efectos antes citados. Sus sesgos habituales son el control, la sobre exigencia, la perfección y el estilo autocrático, dictatorial e impositivo.

Querido lector, si usted es un líder que pretende impulsar y lograr ese “trabajo en equipo” para conseguir después el estándar de “alto rendimiento”, puede que se esté enfrentado a este dilema. Lidero como me han enseñado y he ido aprendiendo en base a mi experiencia o amplío mi rango de comportamientos de liderazgo incorporando estos hallazgos de la neurociencia aunque ello suponga no sentirme seguro al intentarlo.

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Solo recordarle que todo el sistema hormonal está relacionado y balanceado. Esta es la clave. No es cuestión de que el “cortisol” sea el malo de la película y la “oxitocina” sea la protagonista principal porque también niveles excesivos de unos u otros tampoco son beneficiosos; la clave está en cómo integro los beneficios de ambos neurotransmisores para el logro de los objetivos que pretendo.

Recuerda, que tener un nivel más alto o más bajo de los neurotransmisores tiene una gran influencia e impacto sobre nuestros estados de ánimo, las funciones mentales, nuestros comportamientos (reacciones) y el humor; en esto también influyen nuestras neuronas espejo pues los comportamientos se transmiten e impactan al resto de miembros de un equipo.

Si quiere saber más: “Oxitocina, la hormona de la felicidad… Y la fidelidad”

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