Las “Neuro” Vacaciones

¿SOMOS CADA VEZ MÁS DEPENDIENTES?

La eterna queja: “es que mañana me reincorporo al trabajo y me va a dar algo…”

Cada año y cada vez, justo por estas fechas, observo más en la gente la queja generalizada por volver al trabajo… además de mencionar la cantidad de programas de radio y televisión hablando del estrés post vacacional y de no sé cuántas dolencias y peligros que se nos avecinan al volver al trabajo… Seamos un poco más rigurosos, ¡¡por favor!!

Es cierto, y no niego, que se producen “efectos diferentes” en nuestro cuerpo después de estar desconectados durante varias semanas todo lo posible del mundo del trabajo y de las muchas responsabilidades que en muchos caso conlleva pero… ¿tanto como para no saber por dónde empezar…?, ¿tanto como para hacer programas y programas en prensa, radio y TV sobre lo difícil que es la vuelta al trabajo…?, ¿tanto como para andar arrastrándose, lamentándose y generalizando hasta extremos insospechables…?

Ante la pregunta que me planteo en este post sobre si somos cada vez más dependientes, os quiero compartir una curiosidad sobre los “gadgets” o dispositivos que según dicen sus fabricantes “cambian la forma de sentir” y que según el modo elegido (energía, calma, etc.) tienen un efecto similar a la cafeína o las bebidas energéticas y/o alcohólicas.

Son los llamados wearable para el cerebro”, pero no para entrenarlo sino para calmar la ansiedad derivada del estrés o dar vitalidad y energía para momentos punta.  Estos pequeños aparatitos funcionan mediante pequeñas descargas, ondas de baja energía sobre los nervios y músculos que queremos estimular o no. No tengo información sobre qué tipo de efectos secundarios pueden provocarse en las propias ondas cerebrales y en el ritmo circadiano pero habría que comprobarlos. Para más información ver https://es.wikipedia.org/wiki/Ritmo_circadiano

ritmo_circadino

Personalmente, no voy a entrar valorar “la eficacia” de este tipo de aparatos sino lo que me llama poderosamente la atención es como la tecnología (que es necesaria y vital en muchos aspectos de nuestras vidas) va invadiendo cada vez más parcelas del ser humano.

¿Realmente no somos capaces de gestionarnos y de aliarnos con nuestro propio cerebro y que tengamos que recurrir a inventar este tipo de aparatos? Sinceramente, me cuesta creerlo. Creo más en el ser humano y en toda la creatividad y espontaneidad que surge del cerebro cuando le conocemos mejor y le ponemos a trabajar a nuestro favor. Un ejemplo de un “cerebro balanceado” es aquel que es capaz por sí mismo de generar sus propias soluciones que le ayudan a afrontar un momento puntual (de estrés o no) como puede ser el regreso al trabajo después de las vacaciones.

Recientemente, he visto una película un tanto futurista que se llama el “Juego de Elder” y el protagonista le gana a la máquina (un ordenador-simulador) porque es capaz de plantearse hacer cosas diferentes a las esperadas porque es consciente de lo que es lo previsible y, por ello, decide sorprender y actuar contracorriente. Este es un buen ejemplo de actitud consciente para afrontar ese primer día de trabajo y plantearnos hacer cosas que ni uno mismo se espera y/o que los demás no esperan.

Mi sugerencia, es proponérselo siempre. Solo con el hecho de intentarlo ya estamos creando una conexión, puerta o un camino nuevo (conexión sináptica) para que nuestro cerebro inconscientemente quiera volver a explorarlo. Recordemos que lo nuevo, lo que se sale de lo habitual, lo que no es esperado ni previsible genera curiosidad al cerebro y, por lo tanto, le provoca la generación y autorregulación de los neurotransmisores como la dopamina, serotonina y oxitocina que animan inconscientemente a incorporar este hábito que decidimos conscientemente.

En conclusión, me gustaría ensalzar la figura del ser humano con toda la gran potencialidad que poseemos, recordar que si somos capaces de fabricar aparatos increíbles hasta para estimular la actividad cerebral para que nos “encontremos mejor”, ¿Cómo no vamos a ser capaces de gestionar el regreso de las vacaciones?

Por favor,¡¡ somos mucho más que todo esto!!

Solo recordar una cita de J. Lusseyran: “Nuestro destino se forja desde nuestro interior hacia fuera, nunca desde fuera hacia dentro”

Un neuro abrazo y mucho ánimo con la vuelta al trabajo!!

 

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