El “Neuro Controlling”

Una forma de aplicar la Neurociencia al servicio del “Controlling y Reporting” y, al mismo tiempo, cuidando de nuestro cerebro

Querido lector, en este post quiero hacerle una llamada de atención a los efectos de vivir en un contexto VUCA conectados con el afán del control que se manifiestan, principalmente, en las actividades de controlling,  reporting y presupuestación acompañadas de todo tipo de herramientas ad hoc que suelen practicar la mayoría de los líderes en diferentes grados de intensidad.

Me gustaría aportar un poco de luz a dos cuestiones. La primera, ¿cómo afrontar el fenómeno de la creciente “infoxicación” (exceso de información disponible). Vivimos en una jungla de la información que no para de crecer, a la que nos vemos sometidos cada día. La segunda, sobre qué es más recomendable para “dar buenas o malas noticias” en el ámbito del controlling y reporting.

Uno de los grandes retos a los que se enfrentan los líderes actuales es el “manejo eficiente” de la abundante información disponible con la que tienen que trabajar unido al pressing de dar respuesta inmediata y transmitir la información de manera ágil y entendible y, además, gestionar el impacto en nosotros mismos y en los demás.

Por ello, es aconsejable saber que la neurociencia nos indica que la Memoria sensorial retiene las señales percibidas durante un periodo de tiempo de entre 0,5¨ y 2¨ y filtra qué información es importante y cuál es irrelevante.

Para la Memoria a corto plazo, la información que recibimos puede significar la activación de un grupo de neuronas que provocan que se retenga esa información desde unos segundos hasta algunos minutos dado que son conscientes (la capacidad de la memoria a corto plazo es muy limitada; tan sólo es capaz de asimilar entre 5 y 7 unidades de información al mismo tiempo, sobrecargándose enseguida).

Por otro lado, la Memoria a largo plazo necesita ser “estabilizada” con la anterior actividad del grupo de neuronas, es decir, uniendo y fortaleciendo esas conexiones neuronales, para cuando se precise el recuerdo. Esta tiende a eliminar lo más antiguo.

Por ello, como líder, conviene recordar algunas pautas claves:

  • La información sea o no importante depende de los intereses que se tengan en ese momento y del grado de atención que se ponga.
  • Lo más efectivo que podemos hacer para que se consoliden las sinapsis, es trabajar con unidades de información y después hacer breves pausas o descansos.
  • Lo que tendemos a recordar con mayor facilidad es la información que viene asociada a una determinada “vivencia” con un impacto emocional en nosotros.
  • La importancia de enmarcar esa información, que suele ser muy numérica, respecto a un contexto superior que sirva de referencia para focalizar la atención.
  • Utilizar elementos de visualización, imágenes, iconos, manipulación táctil y colores que se lo pongan más fácil a nuestro cerebro
  • Reducir la densidad de información y apostar por la simplicidad

Respecto a la segunda cuestión, seguramente habrá vivido esa situación en la que alguien le dice: Tengo dos noticias, una buena y una mala, ¿Cuál prefieres que te cuente primero?

Automáticamente, según hayamos vivido esa situación antes y dependiendo de la persona que nos lo plantee ahora, nuestra amígdala empezará a enviarnos todo tipo de señales de “alerta” que podrán ser interpretadas como una amenaza o como una oportunidad.

Neurons

Habitualmente la gente dice: “mejor primero la mala que así luego me quedo con un mejor sabor de boca con la buena…” No digo que esto no pueda ser y que a algunos les pueda funcionar pero no suele ser así. En todo caso, mi recomendación es empezar por la “buena noticia”. Uno de los efectos beneficiosos de empezar por la buena noticia habiendo generando un espacio previo de seguridad es que provoca “curiosidad” y esta a su vez puede generar varios neurotransmisores como la dopamina, adrenalina, serotonina…etc., que nos ayuden a estar más predispuestos a recibir positivamente y con mente de posibilidad lo que sea esa noticia. Desde este estado, también estaremos más predispuestos a recibir la mala noticia con una mayor disposición y apertura que si fuera al contrario.

Por ello, una de las meta habilidades de un buen líder es ser consciente de lo anterior y de la “cultura de la información” actual VS la cultura más efectiva y deseada para el propósito que se busca con la misma.

Como ya he comentado en otros artículos, quiero recordar que todo el sistema hormonal está relacionado y balanceado. No es cuestión de que unos neurotransmisores sean mejores o peores, la clave está en cómo integro los beneficios de unos y de otros para el logro de los objetivos que pretendo. Por lo tanto, en función de ese equilibrio e impacto sobre nuestro propio estado de ánimo y el de los demás, la próxima reunión de reporting podrá ser una “best practice” para que otras personas quieran hacer lo mismo.

Para más información, recomendamos los siguientes artículos:

Comments 3

  1. Pablo

    Javier, creo que tu artículo centra muy bien el problema de la falta de una comunicación efectiva en los sistemas tradicionales de reporting basados en la exposición masiva de cifras e indicadores. Normalmente los controllers tienen la percepción que su trabajo acaba con la agregación o la síntesis de la información sobre la actividad empresarial en indicadores, ratios o gráficas. Por otra parte los gestores y líderes que utilizan y transmiten dicha información pueden pecar en un sesgo en la comunicación, intencionado a reforzar u ocultar ciertos aspectos de los resultados de su gestión.
    Si un leader quiere inspirar y motivar eficazmente la acción de sus colaboradores debería considerar en su comunicación las pautas que indicas a las que añadiría una medida (no superficial) del feedback y del verdadero efecto que produce en las personas determinadas informaciones.

  2. Raul Iglesia

    Me quedo con el concepto de “infoxicación”, creo que en la época en la que vivimos se da precisamente eso, un exceso de información, muchas veces innecesaria, por todos lados.

    1. Post
      Author
      Neuro Management

      ¡Muchas gracias Raúl! Mil perdones por tardar en contestar…no tengo excusa. Efectivamente, esa “sobrecarga informativa, intrusiva y permanente” a la que sometemos a nuestro cerebro a diario es un mal aliado para una buena autogestión emocional, mental, espiritual y fisica. Muchas gracias por recordarlo. ¡Un neuro abrazo!

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