neurociencia y empresa

3 claves para aprovechar la neurociencia en el mundo de la empresa

Don Santiago Ramón y Cajal, premio Nobel de Medicina en 1906, dijo una frase tremendamente potente que en aquel tiempo se pensó que era metafórica. Ahora sabemos que es literal: “Todo ser humano, si se lo propone, puede ser escultor de su propio cerebro”.

Las 3 CLAVES que quiero abordar en este post están relacionadas con los hallazgos de la Neurociencia y acerca del tipo de liderazgo o de gestión que suelo encontrarme en muchas de las Organizaciones actuales que a la hora de tomar decisiones para conseguir nuevos resultados pretenden hacerlo replicando algunos comportamientos que no te llevan a innovar  y, por lo tanto, a encontrar esos caminos diferentes para generar los resultados tan deseados (creo que fue Einstein quién definió la “locura”, en términos de gestión, como pretender lograr resultados diferentes haciendo siempre lo mismo).

La 1ª CLAVE: tiene que ver con “Poner el foco habitualmente en el corto plazo dejando aparcado el largo plazo”

La verdad, es que me cuesta encontrar empresas que de verdad tengan puesto el foco en el largo plazo y que se atrevan a buscar caminos nuevos en este sentido.

Me explico, son innumerables las veces que grandes empresas en su actividad te reconocen que tienen problemas y/o retos a los que enfrentarse porque “no saben ser o son poco diversos…”, “porque impera una cultura de lo políticamente correcto…”, “quieren internacionalizarse pero a ser posible solo con gente de la casa…”, “son muy ingenieriles y claro estás cosas del liderazgo son poco tangibles…”, “mover a la gente en una dirección es muy complicado…”, “nuestro primer objetivo es ser eficientes en costes…” y así podría seguir llenando varios párrafos más.

La clave desde mi punto de vista es saber hasta qué punto somos conscientes del estado que me genera estar apegado a este tipo de comentarios que nos abruman a diario. Sino practico a diario este hábito que contribuye a mi “salud mental” lo que puedo estar haciendo es caer continuamente en los patrones (automatismos o reactividades) dado que “ya conozco y sé que puedo resolver con cierta facilidad” pero por este camino lo único que hacemos es reforzar más aun el cortoplacismo y el control.

Recordemos que el regalo de LAS NUEVAS IDEAS Y NUEVOS CAMINOS se produce con muchas más posibilidades de éxito cuando nuestro cerebro tiene la ocasión de disfrutar de sensaciones placenteras provocadas por “comentarios inspiradores, evidencias del “Walk the talk”, atrevimientos sobre el cuestionamiento del statu quo, probar nuevas propuestas de trabajo centrándose en el aprendizaje de esa experiencia y no en el resultado, co-crear sobre lo desconocido, etc.”, debido a que generan los neurotransmisores (dopamina, serotonina, oxitocina … (ver Las palabras y su impacto en nuestro cerebro) necesarios para estimular aún más las sensaciones asociadas a dichas experiencias.

La 2ª CLAVE: está relacionada con “Ignorar los hallazgos de la Neurociencia”

Una de las “prioridades top” de cualquier gran empresa es lograr la máxima satisfacción posible de sus clientes y, para ello, se sabe que una de las claves es la mejora continua de lo que se denomina “La Experiencia Cliente”.

Si sabemos esto y si sabemos los avances de la Epigenética, que hace referencia al estudio de todos aquellos factores no genéticos que intervienen en la determinación de la ontogenia o desarrollo de un organismo, (para más información ver: Epigenética y este experimento, que muestra la plasticidad del cerebro y la capacidad del desaprendizaje); ¿por qué seguimos cayendo en los mismos errores …? ¿No será que abordamos los temas desde ese cortoplacismo imperante que mencionaba en la clave anterior?

Quiero transcribir una parte de una entrevista realizada a Don Rafael Yuste, uno de los impulsores del Proyecto Brain en EEUU, y que hace referencia a la neuro-plasticidad y a la Epigenética. Ver: “¿La capacidad de adaptación del cerebro, la neuroplasticidad, es una propiedad emergente? Yo creo que sí, en el sentido de que las conexiones entre neuronas son plásticas y se modifican en función de las demandas del ambiente. Una de las teorías más interesantes es la posibilidad de que el cerebro sea una computadora líquida, que esté siempre cambiando, a diferencia de las que tenemos en casa. De ahí el término líquido, como el agua de un río, que nunca es la misma, porque fluye. Se podría pensar que con el cerebro ocurre algo parecido. Gracias a que las conexiones cambian influidas por el ambiente, nunca estaría en la misma situación, porque cada hecho que vivimos nos cambia el cerebro. Y eso, más que una propiedad emergente, serían cambios en las propiedades emergente”  (Fuente: Artículo completo en el periódico ABC).

Por ello, si sabemos el gran impacto que pueden llegar a tener en nuestro cerebro la aplicación de estos hallazgos, apostemos entonces por programas de formación y desarrollo integrales, que aborden todas las dimensiones del cambio (interna y externa e individual y colectiva), que provoquen la curiosidad y las ganas de replicarlo, que generen el querer investigar más por uno mismo y que animen al reto de llevarlos a la práctica del día a día. Ahora bien, lograr este impacto e invitar al cambio individual y colectivo en las organizaciones no se consigue con acciones aisladas y cortoplacistas ni con programas estandarizados porque estos nacen capados de inicio al tener en la mayoría de las ocasiones, en primer lugar, un foco basado en la optimización de costes y recursos.

neurociencia cerebro

Por último, la 3ª CLAVE la podríamos relacionar con el “Tipo de líder, el neuro líder, que ya están necesitando nuestras organizaciones”.

En mi anterior post hablaba de los Líderes que dejan huella y decía lo siguiente: “las personas que optan por “dejar huella”  tienen una misión personal y por lo tanto un propósito que da sentido a sus vidas y que pueden compartirlo y hacer partícipes a otros e inspirarles y, dado que tienen esta característica inclusiva, permite  combinarlo con nuevas formas de pensamiento y evolucionarlo … La neurociencia en este sentido identifica a estas personas con cerebros mucho más balanceados (que integran ambos hemisferios debido esa triple conexión cabeza, cuerpo y espíritu), que ejercitan las competencias del líder del siglo XXI, el neurolíder,  como son la Imaginación o la Inspiración y que son capaces de acceder de forma consciente a diferentes estados de calma y de alerta durante el día (¡¡¡todo un reto cuando estamos en modo cortoplacista, con gran cantidad de temas por resolver, mucha de información por digerir y con cientos de mails por leer…¡¡¡)

Para finalizar este post, quiero incluir una referencia de mi colega Pablo Tovar sobre el “Desapego” (ver el artículo Desapego y Liderazgo) porque al leer la siguiente frase “para vivir y ser dueños creativos de nuestros actos no hay que apretar, sino soltar, no retener, sino desprenderse…” y me ha conectado inmediatamente con lo que vengo comentando en este post. Lo estaba leyendo con atención plena, con interés genuino, poniendo todo mi cerebro para dejarme inspirar e imaginar hasta donde fuera posible …, totalmente desapegado. ¡¡Muchas gracias Pablo por este post!!

¿Están nuestras Organizaciones formando y desarrollando a sus líderes en un nuevo “mindset” que permita la generación continua de nuevas ideas, el foco en crear nuevas formas de hacer, el desapego al cortoplacismo imperante, que trabajen cambiando hábitos para admitir y navegar en la incertidumbre y mostrarse vulnerables aceptando que no saben y que la respuesta al dilema que se les presente puede venir de cualquier parte de las áreas de influencia de la Organización o de fuera de ella?

Comenzaba este post con una cita de Don Santiago Ramón y Cajal; se me ocurre que podríamos concluir añadiendo: “las Organizaciones, si se lo proponen, pueden esculpir su propio “Cerebro Sistémico” si antes lo han facilitado a sus propios líderes y colaboradores …”

Un neuro abrazo a todos.

Comments 1

  1. F que felipe pastor reyes magos

    Excelente información para autosuperar expectativas personales y cambiar grupos colegiados en la escuela y la familia
    Y

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